Un dia antes de la complejidad
| Alfredo Gutiérrez Gómez Universidad Iberoamericana, Santa Fe, México, D. F. |
| No es su definición, pero la historia podría ser
una lucha por la integración de los incompletos que no tendrá fin.
Tantos motores considerados como prioridades y centralidades se le han descubierto,
que vinieron a no ser tan prioritarios ni tan centrales; sólo elementos complementarios,
faltantes de otros y necesitados de otros, en compuestos no consumados, en dinámicas
y procesos inconcluídos. Del otro lado siempre quedó el resto, lo demás
en la misma condición de lo seleccionado, pero postergado, entendiendo muchas
veces por esto discriminación, una devaluación y un olvido. Pero, "las
calidades inagotables" de la totalidad supuesta se mantienen en su composición,
fuera de nuestro alcance aun y si no podemos aludirlas como verdades. No poder procesarlas
como "completas" no les quita cabalidad, redondez, formas unitarias de
estar y funcionar que rebasan las que podemos predicar con nuestros recursos mentales,
nuestros tiempos fragmentarios y nuestros espacios divididos. Si "la totalidad
es la no verdad", la parcialidad nunca será totalmente verdadera: nunca
podríamos agotar ni lo uno ni las otras. Pero esto no quita la simultánea
presencia de lo mismo, con todo y que lo veamos cada vez por una de sus caras, y
así mismo lo pensemos por tramos o momentos. Hacemos esto porque es lo que
podemos dando por supuesto lo otro que se nos impone como un hecho previo a nuestro
hacer. Recortamos, detenemos, fijamos y seleccionamos porque está todo ahí,
disponible, sin cortes ni pausas, no al revés. Esta actividad expresa la calidad
lógica y procesal de nuestra presencia, el límite siempre desplazable
de nuestra intervención que así introduce su competencia cognoscitiva
dentro de un co-estar continuo y permanente que es el de nuestra propia experiencia,
co-presencia en y con el mundo (...). Estas condiciones nos posibilitan e impiden a la vez dar cuenta de nuestro vivir y del contexto que nos envuelve. Media una tensión original y derivada de esta forma de co-estar que llamamos vivir en la tierra. La tensión es productiva, generadora, activadora, como el desnivel entre dos planos que permiten la corriente de energía. En todo caso, "el todo" tan temible, inútil y vacío ha sido la "no verdad científica" con los recursos hasta ahora utilizados para referirlo, del mismo modo que las partes -el objeto-, han sido pacientes de los instrumentos con los que hasta ahora podemos dar cuenta de ellas, para hacerlas-objetivizarlas como científicamente nuestras. Itineramos en pos de la completud, a partir de una condición de insuficiencia insatisfactoria que nos dispara a la búsqueda: sabemos que no estamos en todo y no somos todo, rasgo este que provoca el desplazamiento en todas las direcciones, sin tierra prometida garantizada, pero perseguida-imaginada al fin y al cabo por no sé que necesidad, obsesión, soledad o patología conocedora de la especie (...). En una buena parte, la historia -cierta historia- ha sido hasta ahora el movimiento que ha pasado de extremos a extremos, en un decurso pendular, inconsciente, casi mecánico de oposiciones ciegas y definitivas, peleadas a muerte. (...). Hoy deviene el pensamiento más pronto, más profundo y amplio en acción. El universo abstracto de la "distinción" no puede aislarse y demorarse con las duraciones de antes; la operación intelectual se ha vuelto contemporánea de sus efectos prácticos, de ahí la conciencia de los riesgos y las sustentabilidades urgentes (...). |
| * Congrés Inter-Latin pour la Pensée Complexe |